Comenzamos pre-calentando el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.
Colocamos las tortillas de trigo sobre una bandeja o rejilla de horno recubierta con papel de hornear.
Las regamos con un churrito de aceite de oliva y lo extendemos bien sobre las tortillas con una brocha de cocina. Les damos la vuelta y hacemos lo mismo sobre este otro lado.
Sobre la parte donde vamos a poner los ingredientes espolvoreamos orégano al gusto.
Metemos la bandeja al horno a media altura y tostamos las tortillas durante 5 minutos o hasta que cojan un ligero color dorado. Las sacamos y las dejamos enfriar un poco.
Las pasamos a un plato para evitar quemaduras con la rejilla y comenzamos a poner los ingredientes. Si lo hacemos con cuidado podemos hacerlo directamente sobre la rejilla.
Esparcimos un par de cucharaditas de de tomate frito o salsa de tomate sobre cada tortilla. Colocamos las rodajas de queso mozzarella fresco y a continuación incorporamos las rodajas de tomate.
Espolvoreamos un poco de albahaca molida, aunque siempre es mejor si disponemos de albahaca fresca.
Cuando hayamos puesto todos los ingredientes, las metemos al horno a media altura y horneamos a 180 grados entre 10 a 15 minutos o hasta que el queso este bien fundido. El tiempo exacto depende de cada horno.
Una vez las tengamos lista la sacamos del horno y ya estarías listas para comer. Es una Pizza ligera que esta deliciosa. Espero que os guste y la pongáis en práctica en casa.
Vídeo Receta de Pizza Margarita con Tortilla de Trigo
En casa nos encanta las empanadas y siempre me gusta hacer una de entrante cuando viene la familia y los amigos a cenar. Suelo prepararla de varios rellenos, pero la que realmente me tiene enamorada es esta de dátiles y bacon. Es una empanada muy fácil y con una combinación de dulce y salado espectacular. Se prepara en un momento, sobre todo utilizando las masas de hojaldre refrigeradas que venden en los supermercados. Los dátiles os aconsejo que sean naturales en rama y el tipo de bacon y queso ya lo dejo a la elección de cada uno. A continuación encontrareis escritos los ingredientes y los pasos a seguir para hacer un entrante muy fácil y original con el que sorprender a vuestros invitados.
RECETA PASO A PASO Para hacer esta empanada de Dátiles y Bacon
Desenrollamos una lámina de hojaldre y lo dejamos sobre el papel con el que viene envuelto
Espolvoreamos un poco de harina y estiramos la masa ligeramente con un rodillo. Esto es opcional, si no la estiramos no pasa nada.
Pasamos la masa dentro de la bandeja del horno y procedemos a poner el relleno.
Antes cortamos el borde del bacon, que corresponde a la piel del cerdo y que en el caso del Bacon adobado suele ser algo más dura que la del bacon cocido. Es mejor quitarlo ya que a la hora de comer la empanada puede resultar molesto.
Primero ponemos una capa de lonchas de bacon ahumado cocido sobre el hojaldre, procurando dejar un margen de 2 o 3 centímetros por todos los lado.
Tapamos el bacon con las lonchas de queso.
Hacemos un corte en la mitad del los dátiles y sacamos la semilla. Recomiendo dátiles naturales frescos de los que vienen en su propia rama ya que los que vienen secos o glaseados darán un sabor excesivamente dulce.
Una vez deshuesados los abrimos como si fueran libritos y los colocamos sobre el queso con la parte brillante hacia arriba.
Cubrimos los dátiles con las lonchas de bacon adobado.
Desenrollamos la segunda masa de hojaldre y la estiramos al igual que la primera. Si la primera no la estiramos la dejamos tal y como viene.
Ponemos la masa encima procurando que quede a la par con la base.
Para cerrar la empanada juntamos los bordes, los plegamos hacia adentro y presionamos ligeramente con los dedos para que queden bien pegados. Otra opción para sellar la masa es presionando los bordes con la punta de un tenedor.
Cuando tengamos la empanada cerrada pinchamos la superficie con un tenedor o con un palillo. De esta manera la empanada no se hinchará demasiado a la hora de hornear.
Por ultimo pintamos con el huevo batido toda la superficie para que nuestra empanada quede con un color mas doradito y brillante.
Llebamos la empanada al horno, que tenemos que tener precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo. La colocamos a media altura y horneamos durante 15 o 20 minutos, o hasta que veamos que la superficie esté dorada.
Esperamos a que enfrié y ya la tendremos lista para comer.
¿Eres un amante de las croquetas y el jamón? Entonces no puedes perderte esta receta de croquetas de jamón caseras. Con una mezcla de sabores y texturas que no dejará indiferente a nadie, esta receta es perfecta para disfrutar en cualquier ocasión. Además, prepararlas es muy fácil y los ingredientes son económicos, por lo que podrás hacer una gran cantidad y congelarlas para tener siempre una deliciosa opción a mano.
El secreto de unas buenas croquetas de jamón está en la calidad del jamón utilizado. Por eso, te recomendamos que utilices un buen jamón serrano o ibérico, que le aportará un sabor y aroma incomparables a tus croquetas. Además, la bechamel es otro ingrediente fundamental, ya que es la que le dará esa cremosidad característica a las croquetas. Sigue los pasos de esta receta y verás que con un poco de práctica, conseguirás unas croquetas perfectas.
¿Qué mejor que compartir unas deliciosas croquetas de jamón con tus seres queridos? Y lo mejor de todo, es que podrás adaptar la receta a tu gusto, añadiendo otros ingredientes como queso, pollo, o incluso espinacas. Anímate a probar esta receta y descubre lo fácil que es preparar unas croquetas deliciosas en casa.
Comenzamos calentando a fuego medio la leche junto a una hoja de laurel.
En otra cazuela vamos derritiendo la mantequilla a fuego medio.
Cuando esté fundida completamente añadimos los taquitos de jamón serrano y los rehogamos.
Una vez que el jamón esté ligeramente cocinado echamos la harina y mezclamos bien durante 4 minutos para que la harina se tueste ligeramente.
A continuación quitamos la hoja de laurel y vertemos la leche.
Mezclamos sin parar hasta que la harina se haya incorporado completamente y no queden grumos.
Cuando la bechamel empiece a espesar agregamos la sal, la pimienta negra molida y la nuez moscada.
Mezclamos y revolvemos continuamente hasta que la bechamel se espese.
Probamos por si hubiera que rectificar de sal y la apartamos del fuego.
La vertemos sobre una fuente plana, cubrirnos con plástico film y cuando enfríe la metemos al frigorífico durante un mínimo de 3 hora o hasta el día siguiente.
Pasado el tiempo de reposo retiramos el plástico y comenzamos a formar las croquetas. Cogemos porciones más o menos iguales de bechamel y las trabajamos con las manos hasta darle la forma características de las croquetas.
A medida que las vallamos formando las pasamos por pan rallado y las cubrimos bien. Sacudimos para retirar el exceso de pan rallado.
Después las pasamos por el huevo batido y las remojamos bien.
Escurrimos el exceso de huevo y volvemos a pasarlas por el pan rallado. Cubrimos bien y le damos el ultimo retoque a la forma si fuera necesario.
Cuando tengamos todas empanadas calentamos abundante aceite en un sarten a fuego entre media y alta potencias y cuando este bien caliente las echamos en tandas de 4 o 5 para que la temperatura del aceite no baje demasiado.
Las vamos dando la vuelta para que se hagan uniformemente y cuando estén doraditas las sacamos de la sartén y las pasamos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
Y ya las tendríamos listas para comer.
TRUCOS:
Si queréis que las croquetas queden con una cobertura aun más crujiente podeis pasarlas una vez más por el huevo batido y por el pan rallado.
Al freír las croquetas estas tienen que quedar sumergidas mas de la mitad en el aceite para evitar que se nos abrán.
Vídeo Receta de Croquetas Caseras de Jamón Serrano
¡Bienvenidos a mi blog de cocina! En esta ocasión, quiero compartir con vosotros una deliciosa receta que estoy segura de que les encantará: San Jacobo de berenjena relleno de pollo y queso. Si estás buscando una comida saludable, fácil de hacer y llena de sabor, ¡esta es la receta perfecta para ti!
La berenjena es un ingrediente que se utiliza cada vez más en la cocina, especialmente en recetas vegetarianas y veganas. En esta ocasión, la utilizamos como sustituto del tradicional jamón york en un clásico San Jacobo, para crear una versiónmás saludable y baja en calorías. Además, al rellenar la berenjena con pollo y queso, logramos un contraste de sabores y texturas que te sorprenderá.
Si eres amante de la comida saludable y quieres probar algo diferente, ¡sigue leyendo para descubrir todos los detalles de esta increíble receta de San Jacobo de berenjena relleno de pollo y queso!
Desechamos la parte trasera de las berenjenas y cortamos rodajas de entre 1 y 2 centímetros de grosor. Yo de cada berenjena he sacado 6 rodajas de la parte más ancha. A continuación emparejamos las rebanadas que tengan más o menos el mismo tamaño.
Sazonamos los filetes de pollo con sal al gusto
Ahora montamos los sándwich. Colocamos queso sobre una de las rebanadas de berenjena. Si fuera necesario lo cortamos en trozos más pequeños para que no sobresalgan mucho por los lados. Hacemos lo mismo con los filetes de pollo, dividiéndolos en varios trozos. Volvemos a poner una capa de queso y cerramos con otra rebanada de berenjena.
Repetimos con el resto hasta tener todos listos.
Preparamos una bandeja de horno cubriéndola con papel de aluminio y echamos 6 chorritos de aceite de oliva. Uno por cada sándwich.
Rebozamos los sándwich en harina, los pasamos por el huevo batido, y por último los empanamos con el pan rallado. Los vamos colocamos sobre el aceite de oliva que echamos en la bandeja de horno.
Cuando estén todos en la bandeja regamos cada uno de ellos con otro chorrito de aceite.
Rallamos un poco de queso parmesano por encima y ya están listos para meter al horno. El horno lo tenemos que tener precalentado a 200 grados con calor arriba y abajo.
Colocamos la bandeja del horno a media altura.
Cuando la parte de abajo este dorada damos la vuelta a los sándwich. Echamos un poco de parmesano rayado por encima y los volvemos a meter al horno hasta que el otro lado este también dorado.
Los sacamos del horno y cuando enfríen un poco ya los tendremos listos para comer.
Os aconsejo comerlos recién hechos.
Video Receta de San Jacobo de Berenjena o Sándwich Relleno de Pollo y Queso
Extendemos una generosa capa de sobrasada sobre dos de las tortillas de trigo, procurando dejar un margen de 1 o 2 centímetros de margen en todo el contorno para que no se desborde a la hora de pasarlas por la sartén.
Tapamos la sobrasada con las lonchas de queso. Yo he puesto tres lonchas tipo havarti en cada una, pero podéis añadir alguna mas y utilizar vuestro queso favorito siempre que sea uno funda bien.
Espolvoreamos un poco de pimienta recién molida y tapamos con las otras tortillas de trigo.
En una sartén echamos un chorrito de aceite de oliva y calentamos a fuego medio.En el momento que este caliente ponemos una quesadilla.
Cuando veamos que la parte de abajo esta ligeramente doradita la damos la vuelta con una espátula y con un movimiento rápido. Esperamos a que se haga también la otra cara y ya la podemos sacar.
Hacemos lo mismo con la otra. Dejamos que templen un poco y ya estarían listas para comer.
Las empanadillas son un de esos aperitivo fácil de hacer que gusta a todo el mundo porque se pueden rellenas con muchos ingredientes y hacer combinaciones de lo mas variadas y deliciosas. Yo he preparado unas empanadillas con ingredientes que siempre solemos tener en casa. La masa es refrigerada, por lo que solo tendremos que poner el relleno y las tendremos listas en un momento.
Picamos el bacon y el jamón cocido en trozos pequeños
Cortamos las bolas de mozarela en rodajas para conseguir un total de 8 lonchas. Una por cada empanadilla.
A continuación echamos el Bacon y el jamón york en una sartén y lo cocinamos a fuego entre medio y alto hasta que adquieran un tono doradito. Reservamos sobre un plato con papel absorbente para deshacernos de la grasa sobrante.
Distribuimos 8 obleas sobre una bandeja de horno que previamente tenemos que cubrir con papel de hornear, y comenzamos a montar nuestras empanadas.
Empezamos poniendo una loncha de chorizo de pamplona sobre cada una de las obleas y echamos encima el bacon y el jamón York.
Tapamos con otra rodaja de chorizo de Pamplona y luego cubrimos con las rebanadas de queso mozzarella.
Tapamos con el resto de obleas procurando ponerlas lo mejor centradas posibles con las obleas de la base .
Apretamos para que los extremos se peguen y las cerramos realizando un repulgue, que consiste en hacer una pequeña doblez en el borde de la masa y llevarla hacia el lado opuesto.
Cuando ya estén todas cerradas las untamos bien con el huevo batido. Esto a parte de darle un aspecto brillante y dorado, ayudará a que las empanadas queden mejor selladas.
Con el horno precalentado a 200 grados y con calor arriba y abajo introducimos las mini empanadas a media altura, hasta que cojan un color dorado.
Sencilla y sabrosa receta de saladitos hechos con masa de hojaldre y atún. Quedan muy ricos y son muy fáciles de hacer. Además son ideales para picar en fiestas y reuniones con amigos y familiares.
Descongelamos la lámina de hojaldre y la enharinamos por ambas caras para evitar que se nos peque a la mesa de trabajo.
Con un rodillo la estiramos un poco y una vez extendida procedemos a cortarla por la mitad a la larga, procurando que queden dos partes iguales.
Para hacer el relleno, añadimos las dos latas de atún en un bol y echamos el tomate y el orégano y removemos hasta que quede una mezcla homogénea.
Extendemos la mezcla de atún con tomate a lo largo de la zona central de uno de los rectángulos de hojaldre.
Plegamos uno de los lados por encima del relleno y pintamos con huevo batido para que el otro extremo quede bien pegado y no se abra durante el horneado.
Cuando ya tengamos el rollo cerrado, le damos lo vuelta, volvemos a pintar con huevo batido y espolvoreamos con semillas de sésamo.
Ahora cortamos piezas de unos 4 centímetros.
Repetimos el proceso con la otra mitad del hojaldre y metemos todos los trozos en una bandeja de horno.
Horneamos con el horno precalentado a 200 grados y los dejamos hasta que estén dorados.
Delicioso pate o rillette de sardinillas ideal como entrante en comidas y cenas en los días de calor. Se puede untar en mini tostas de canapé o sobre rebanadas de baguette tostadas. Pruébalo porque seguro te va a encantar!
Lo primero que hacemos es limpiar las sardinillas. Con un cuchillo pequeño las abrimos y quitamos la espina central. Se retira con facilidad y no pasa nada si se desarman.
Una vez tengamos las sardinillas limpias, las echamos en un bol y acto seguido añadimos el queso cremoso estilo Filadelfia, la cebolla picada, la pimienta negra molida, el perejil, un chorrito de limón y la sal.
Cuando tengamos listos todos los ingredientes en el recipiente, los pasamos por la batidora durante unos segundos hasta conseguir la textura deseada. También se puede machacar con un tenedor si se prefiere una textura menos fino.
Lo metemos una hora en el frigorífico y ya está listo para servir. Lo acompañamos con unas rebanadas de baguette tostado y si son recién hechas mucho mejor.
Sorprende a tus amigos con estos saladitos de hojaldre rellenos de jamón y queso muy sencillos de hacer y apetitosos. Ideales para picar en cumpleaños, reuniones de amigos, partidos de fútbol y otros acontecimientos. Esperamos que os gusten!
Descongelamos la masa de hojaldre y la enharinamos por ambos lados para evitar que se nos quede pegada a la mesa de trabajo, y así poder manipularla más fácilmente. La masa suele venir algo gruesa así que la estiramos un poco con el rodillo.
Ahora la cortamos por la mitad a la larga, procurando dejar dos partes iguales.
Para el relleno de los saladitos, cortamos tiras de queso de aproximadamente 2 centímetros de ancho más o menos y hacemos lo mismo con las de jamón York.
A lo largo del centro de cada una de las mitades de hojaldre ponemos las tiras de jamón y queso de forma alterna hasta tener 4 capas.
Una vez hecho esto, tapamos el relleno de jamón y queso con un extremo de la lámina y con una brocha de cocina lo pintamos con el huevo.
Plegamos el otro extremo para que nos quede pegado con el huevo. El huevo nos servirá como pegamento para que los saladitos no se abran durante el horneado.
Le damos la vuelta para que el cierre quede hacia abajo y hacemos lo mismo con la otra mitad de hojaldre.
Una vez que tengamos formados dos rollos, los pincelamos con el huevo batido.
Espolvoreamos las semillas de sésamo para que queden adheridas al huevo.
A continuación, cortamos cada rollo en porciones de 4 centímetros. Por cada rollo salen aproximadamente unos 6 saladitos.
Distribuimos las porciones en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.
Con el horno precalentado a 200 grados y con el turbo-ventilador activado, metemos la bandeja a media altura y horneamos de 10 a 15 minutos, o hasta que veamos que el hojaldre ha crecido y se ha puesto dorado.